¡Tenía que ser E! como el ébano de tu cabello,
E como el Egoísta ejército de tus pestañas que
defienden la luz de tus pupilas.
Encantador como no lo es tu pasado.
Enternecedor tal cual un bebé adormilado.
Elegante como las noches de trova
adornadas con humo de café negro.
No obstante, ¡también enamoradizo!...
de las dulces palabras de un libro... de la belleza
natural y verde, así como de las raíces que gritan
desde ésta tierra...tu tierra...mi tierra.
¡Tenía que ser con E! la vocal que
trastorna mi lengua apenada,
Errante normal,
La era, la misma. Coincidencia.
¡Eras tú!, ¡qué bendición!,
Eras más de lo que pensaba...
Erasmo.
E como el Egoísta ejército de tus pestañas que
defienden la luz de tus pupilas.
Encantador como no lo es tu pasado.
Enternecedor tal cual un bebé adormilado.
Elegante como las noches de trova
adornadas con humo de café negro.
No obstante, ¡también enamoradizo!...
de las dulces palabras de un libro... de la belleza
natural y verde, así como de las raíces que gritan
desde ésta tierra...tu tierra...mi tierra.
¡Tenía que ser con E! la vocal que
trastorna mi lengua apenada,
Errante normal,
La era, la misma. Coincidencia.
¡Eras tú!, ¡qué bendición!,
Eras más de lo que pensaba...
Erasmo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario